La persistencia de la imagen

LA PERSISTENCIA DE LA IMAGEN

(Una sucesin de fotos fijas, imgenes robadas, probablemente resultado de un reportaje de una agencia de detectives, tomadas con teleobjetivo, insuficientemente iluminadas, faltas de definicin, con mucho grano; una voz fra y masculina, impersonal, describe la suciedad del registro del aparato magnetfono; entre frase y frase, pausas agnicas: ruido electrnico; la presencia del cuerpo de la actriz en el escenario en su radicalidad de cuerpo; efecto sonoro: la ciudad; el dolor en el ojo por alternancia de flashes y oscuros, de la foto proyectada, la oscuridad, el flash dirigido al fondo de la retina.)

Su telfono suena a las 20:26. Ella viene de la ducha. Tiene una toalla alrededor del cuerpo y el pelo mojado. La conversacin es breve. Ella anota algo y sale de la habitacin. Se pierde contacto visual. A las 20:39 aparece en el portal. Se cruza con un matrimonio de edad media. Anochece rpidamente. Descripcin: estatura media, unos veinticin.co aos, delgada. Vestida de forma llamativa, falda corta de vinilo rojo, blusa escotada verde de licra, medias de rejilla. Botas altas que la suben hasta la rodilla. Muy maquilla.da, con colores chillones, rasgos muy marcados. Pelo largo, cepillado y suelto. Un bolso de plstico negro de forma circular y dos palmos de dimetro. Atraviesa la calzada sin tomar precauciones. Un coche da un frenazo brusco y la advierte con el claxon, pero ella no le presta ninguna atencin. Las farolas se encienden. Camina en direccin a la plaza. Sus pasos son regulares, metdicos. Dos chicos con los que se cruza se la quedan mirando y le dicen algo. Antes de llegar a la plaza ella toma uno de los taxis que esperan en la parada. El taxista la desnuda con la mirada. Ella se sienta en el asiento trasero. Saca un papel y le dicta al taxista una direccin. Extrae un espejo del bolso y se retoca el maquillaje de los ojos. El coche arranca: son las 20:44. Ella permanece en silencio. Se pierde contacto visual a las 20:46.

(Oscuro, cambio de clima, de decorado. Poco a poco, el ojo se va acostumbrando a las penumbras de la casa. El CLIENTE espera, sentado en un amplio sof. En medio del saln, un pao de terciopelo oscuro cubre, ocultndolo, un objeto alargado, que se yergue a un metro cincuenta aproximadamente de altura. Suena el timbre. El CLIENTE se levanta sin ninguna prisa. Sabe quin llama a la puerta de su casa. Recorre el espacio hacia sta con total soltura. Enciende la luz de la casa antes de abrir. Parte del comienzo de la conver.sacin se puede or fuera de escena.)

CUERPO. - Eres...? Has pedido t...?

CLIENTE. - S. Aqu es.

CUERPO. - Siempre temo equivocarme de puerta.

CLIENTE. - Me hiciste repetir las seas ms de tres veces.

CUERPO. - An as. A travs del telfono, no hay manera de saber quin es el que llama. Puedo entrar?

CLIENTE. - Por favor.

CUERPO. - Una casa bonita.

CLIENTE. - Gracias.

CUERPO. - No eres supersticioso. Otro espejo roto. Con el del recibidor son dos.

CLIENTE. - Una vieja herencia. Algn da los tirar a la basura.

CUERPO. - Me gustan. Tienen encanto. Muy demod, no? Decadente.

CLIENTE. - Pensar en ti cuando me deshaga de ellos.

CUERPO. - Y cmo me vas a encontrar?

CLIENTE. - Tengo tu nmero de telfono. Del peridico, el anuncio.

CUERPO. - Ya. Qu listo.

(Silencio.)

Vives solo?

CLIENTE. - Te importa eso?

CUERPO. - No pareces ser de la clase de personas que viven solas.

CLIENTE. - Eso es bueno o malo?

CUERPO. - Me resultas muy joven como para contratar un servicio.

CLIENTE. - T tambin eres muy joven.

CUERPO. - Tengo los aos justos, mayor de edad. Quieres ver mi carnet?

CLIENTE. - Me fo.

CUERPO. - No ests nada mal... No tienes novia?

CLIENTE. - No saba que tuviera que contestar a tantas preguntas.

CUERPO. - No, claro que no. Soy demasiado curiosa. Quiz es que me inspiras confianza.

CLIENTE. - Demasiada...

CUERPO. - Puedes llamarme Naom. Cmo quieres que te llame?

CLIENTE. - Jaime.

CUERPO. - Jaime, qu extico...

CLIENTE. - Tampoco te gusta mi nombre?

CUERPO. - Me encanta... Y yo, te gusto yo, Jaime?

CLIENTE. - S. La verdad, es mejor de lo que me haba imaginado. Me gusta cmo hueles.

CUERPO. - No me digas.

CLIENTE. - Y me gusta de lo que ests hecha.

CUERPO. - Quieto. Poquito a poco, vale? Djame que sea yo la que lo lleve.

CLIENTE. - Slo estaba comprobando cmo eres.

CUERPO. - Tocar para creer, verdad?

CLIENTE. - No te molestar.

CUERPO. - Claro que no. Pero me gusta tomar.me mi tiempo. Al final acaba siendo mejor para los dos.

CLIENTE. - Cunto dura el servicio?

CUERPO. - Yo no tengo prisa. Y t?

CLIENTE. - No.

CUERPO. - Seguro?

(Ella le toca, por encima del pantaln, en la entrepierna.)

Y a ti, no te molestar que te acaricie, verdad?

CLIENTE. - No...

CUERPO. - Te gusta, verdad?

CLIENTE. - S.

CUERPO. - No lo dices muy convencido.

(l se separa, nervioso. Ella se desabotonarla blusa.)

CLIENTE. - Quieres que ponga msica?

CUERPO. - Si quieres...

(l se retira de su lado. Elige un disco. Lo levanta ostensiblemente y simula leer.)

CLIENTE. - Dinah Washington. Un poco antiguo, pero te gustar.

(Suena la voz misteriosa de Dinah Washington entre frituras del vinilo. Ella se acerca a donde estl. Circulan uno alrededor del otro. Los brazos se tienden, las manos se unen. Se abrazan y, lentamente, sus movimientos acaban dibujando un baile. Y Dinah Washington flotando por encima de todo.)

CUERPO. - Lo disimulas muy bien.

CLIENTE. - Qu dices?

CUERPO. - Ests bien conmigo?

CLIENTE. - Claro.

CUERPO. - Y te gusto yo.

CLIENTE. - S.

CUERPO. - Y mi cuerpo, te gusta?

CLIENTE. - Si quieres que te lo jure...

CUERPO. - Te gustan mis ojos?

CLIENTE. - Es lo primero en que me fij.

CUERPO. - De qu color son?

CLIENTE. - Cmo?

CUERPO. - Mrame, de qu color son?

(Ella le obliga a mirarle a la cara sostenindole la suyaentre las manos. l se suelta y le da la espalda. Ella se acerca a l con delicadeza.)

He sido muy brusca. No quiero que te sientas mal. Pero no s porqu tienes que ocultrmelo. Eres ciego de nacimiento?

CLIENTE. - Tambin debo responder a eso?

CUERPO. - Tienes razn. Puede que me haya pasado, otra vez. Pero no hace falta que juegues a engaarme.

CLIENTE. - Engaarte? Es que tengo que contarle mi vida a una puta?

(Silencio. Ella se siente ofendida.)

Creo que esto no va a funcionar. Si quieres te pago como si hubieras hecho el servicio, y me dejas en paz.

CUERPO. - A m no me molesta que seas invidente.

CLIENTE. - No digas esa palabra. Llmame ciego, es ms fcil para todos.

CUERPO. - No quiero ofenderte. No te lo creers, pero contigo s que esto va a ser para m algo ms que un trabajo. Creo que vamos a sintonizar. Ok?

CLIENTE. - S. Ser mejor que nos tranquilicemos.

CUERPO. - Yo estoy tranquila. Y t? Ven, tca.me. Querrs saber cmo soy.

(Ella coge las manos de l y las pone encima de su cuerpo, de su cara. l la acaricia, dejndose guiar por lasmanos de ella. l intenta un beso, que ella rehuye sin negar del todo.)

CUERPO. - Espera. Djame ir al bao.

CLIENTE. - Tiene que ser ahora?

CUERPO. - No tardar nada.

CLIENTE. - La puerta del fondo. Te espero.

(Ella sale. l aguarda unos segundos antes de descubrir lo que oculta el pao: el chasis negro de una cmara de 6x6 sobre un trpode. Apaga las luces. Al fondo queda la luz del bao, que cuando ella vuelva al saln estarapagada.)

CUERPO. - Dnde ests?

CLIENTE. - Aqu.

CUERPO. - No hay demasiada oscuridad?

CLIENTE. - Qudate ah quieta.

CUERPO. - Quieres jugar?

CLIENTE. - No te muevas.

CUERPO. - Moverme? Un paso y me caigo. Ven aqu. Me oyes? No te hagas el interesante. Basta de tonteras. Djalo ya y enciende. Enciende, por favor. Slo para que sepa por dnde moverme. Luego, podemos seguir en el punto donde lo dejamos. O un poco ms adelante. Te apetece?

(Un flashazo, y el clic del disparo de la cmara, descubre y sorprende a la chica, que haba salido del bao en ropa interior. Su rostro se iralterando por el terror con los sucesivos disparos de la cmara. El ojo se retrae ante un nuevo flash y, de nuevo, la oscuridad.)

CUERPO. - Qu broma es sta? Dnde ests? Respndeme.

(FLASH)

Qu...? Se puede saber por qu?

(FLASH)

Para ya, por favor. Enciende...

(FLASH)

Quieres dejar eso?

No me gusta tu juego. Enciende.

Dnde est el puto interruptor?

(FLASH)

Enciende la luz, cabrn. Encindela.

(FLASH)

La luz, cabrn, la luz.

(FLASH)

Quieres encender la luz? La luz!

ENCIENDE LA LUZ

(Ella ha ido corriendo de un lado a otro de la habitacin. Grita histrica. Logra dar con el interruptor. Enciende la luz y la vemos resbalar hasta el suelo. Elrostro de la muchacha estdesencajado. l se acerca a ella. Ella cruza los brazos sobre su pecho, cubrindose o buscando una proteccin quimrica. Se incorpora de un salto y retrocede.)

CUERPO. - Djame. No me hagas nada. Deja que me vaya.

CLIENTE. - Tus ojos deben de estar muy abiertos.

CUERPO. - No te acerques, hijo de puta. No te acerques.

CLIENTE. - Tu boca est seca. La garganta te arde.

CUERPO. - Qu eres? Uno de esos que se divierten haciendo dao?

CLIENTE. - Calla. Escucha. Los latidos de tu corazn.

CUERPO. - Y a quin utilizar mejor sino a una chica de anuncio? Crees que as puedes hacer todo lo que te salga de los cojones?

CLIENTE. - Ests desnuda? Llevas algo puesto? No me lo digas todava.

CUERPO. - No me toques. Aljate, ms.

CLIENTE. - Son fotos, slo fotos.

(Ella hace intentos de escapar, pero l le corta las salidas.)

CUERPO. - Djame.

CLIENTE. - No.

CUERPO. - Qu quieres hacerme ahora?

CLIENTE. - Nada.

CUERPO. - Deja que me vaya y en paz. Los dos en paz.

CLIENTE. - En paz.

CUERPO. - Quita esa mierda de msica.

CLIENTE. - La msica? No, la msica no.

CUERPO. - Deja que me vista.

CLIENTE. - Luego.

CUERPO. - Avisar a la polica.

CLIENTE. - Me gusta tu miedo.

CUERPO. - Quita la msica.

CLIENTE. - La msica.

(l se dirige al equipo donde gira el disco de Dinah Washington. Ella aprovecha para moverse hacia donde estla cmara. l, alarmado por el ruido de ella, la busca, tanteando. Ella se mueve en silencio, sin darle pistas.)

CLIENTE. - Dnde ests?

Qu haces? Respndeme.

Quieres jugar t ahora? Vamos, vamos, corderita.

Hblame, dime algo.

Puedo or tu respiracin. Puedo saber dnde ests.

Ah.

Tu corazn. Salindose de tu pecho.

Ah.

Ests ah.

Puedo verte. Te oigo. Te huelo.

Shh. Tranquila. Tranquila.

Es todo una broma. Slo un juego.

No te iba a pasar nada.

Si quieres, te puedes ir. Llamar a un taxi.

Cre que no te importara una foto.

es cuestin de una foto

nada ms.

Me gustara tanto tener una foto tuya. Lo supe en cuanto llegaste. Antes, incluso. Tuve una intuicin. T dijiste que esto sera para ti algo ms que un servicio. Eso es lo que te quiero decir. Que para m esto tambin es especial. Ven aqu, respndeme. Contesta.

No dejes que me enfade. S buena.

(Ella llega a donde estla cmara y la coge. l, avisa.do por los ruidos, va hacia la cmara. Tantea: no est. Ella hace un movimiento en falso y el ruido la traiciona. l la va acorralando.)

CLIENTE. - Dame eso.

CUERPO. - Para qu quieres una cmara de fotos?

CLIENTE. - No es cuestin tuya.

CUERPO. - Tendras mi foto y mi telfono. Qu es lo que me obligaras a hacer a cambio de esa foto?

CLIENTE. - No necesito chantajearte.

CUERPO. - Y para qu la quieres? Coleccionas fotos? Qu ves t en una foto? Eran slo para ti?

CLIENTE. - S, slo las quiero para m.

CUERPO. - No quiero acabar figurando en la coleccin de un extrao. De un degenera - do. Seguro que luego no se las vas enseando a nadie?

CLIENTE. - Devulveme la cmara.

CUERPO. - Te crees que por venir a tu casa puedes hacerme lo que quieras?

CLIENTE. - Nadie lo sabr. Slo t y yo.

CUERPO. - Crees que me voy a dejar engaar?

CLIENTE. - No te miento.

CUERPO. - Ahora quieres que me fe de ti?

CLIENTE. - Digamos que todo ha sido un error. Dame eso y acabemos de una vez.

(Ella intenta abrir la cmara.)

CLIENTE. - Qu ests haciendo?

CUERPO. - Recupero lo que es mo.

CLIENTE. - No la abras.

CUERPO. - No tienes derecho a quedarte con esto.

CLIENTE. - Sultala.

CUERPO. - No. No me toques.

(En el forcejeo la cmara cae al suelo, entre los dos. PAUSA. Los restos de la maquinaria yacen a sus pies. Ella no sabe quactitud tomar. Duda entre marcharse o quedarse a ver cmo acaba todo. l extrae el rollo de negativo velado y lo tiende en direccin a la chica.)

CLIENTE. - Es esto lo que queras?

(Ella le arrebata la pelcula y la arruga entre sus manos.)

CUERPO. - Ahora djame irme.

CLIENTE. - Ya ests contenta?

CUERPO. - Hijo puta. Me has fusilado contra esa pared deslumbrndome con todos esos focos en la oscuridad. Has contado conmigo antes de preparar todo esto? Me lo has preguntado, me has avisado?

CLIENTE. - Y hubieras dicho que s? No, te habras burlado de que alguien como yo quisiera hacerte una foto.

CUERPO. - No me das pena.

CLIENTE. - No es tu compasin lo que quiero.

CUERPO. - Yo no vendo mi imagen. Bscate una amiga a la que no le importe que le hagas fotos. Para qu me quieres a m?

CLIENTE. - Quiero tenerte para m.

CUERPO. - Pero soy yo, a m era a quin hiciste las fotos. T sabes lo que te puedo dar por el dinero que pagas. No esperes nada ms.

CLIENTE. - No quiero nada de lo que me des. Yo debo robrtelo.

CUERPO. - De qu hablas?

CLIENTE. - Nada de lo que me puedas dar es real. Todo lo que t me ofreces es todo lo que finges. Lo que yo te robe s que es real.

CUERPO. - Mi miedo.

CLIENTE. - Eso es real.

CUERPO. - Y las fotos?

CLIENTE. - Es algo que puedo tocar. Es algo con lo que puedo imaginar.

CUERPO. - Imaginar?

CLIENTE. - Eso que est dentro de m.

CUERPO. - Para ti una foto es un trozo de papel, nada ms.

CLIENTE. - Es algo a lo que agarrarme en mi oscuridad.

CUERPO. - Contntate con lo que tienes. Podas haber recordado mi voz, mi cuerpo, el tacto de mi piel.

CLIENTE. - Escchame. Mira mis ojos. T puedes verlos. Yo no puedo ver los tuyos. Cierra tus ojos por un momento. No los abras. Qu ves? Tal vez, a travs de tus prpados, un resplandor tenue. Es la luz que atraviesa la piel sobre tus ojos. Cbretelos con las manos. Est ms oscuro. Y debera ser ms oscuro. No te quites las manos an. Aguanta un poco ms. Hasta que ya no puedas seguir as. Imagnate que no pudieras separar las manos de tu cara, que no pudieras despegar los prpados, que nunca ms volvieras a ver la luz. Ms oscuro, y para siempre. Eso es lo que yo veo. Eso es lo que hay dentro de m.

CUERPO. - Ya no te tengo miedo. Slo eres un miserable. Podra darte una leccin. Llamar a gente que conozco y decirle lo que eres. Ellos sabran qu hacer contigo. Pero no mereces la pena. Ahora, pgame.

CLIENTE. - Te parece tanto lo que pido?

CUERPO. - Ests loco. Crees que por estar ciego puedes hacer lo que quieras? Pgame.

CLIENTE. - Por qu?

CUERPO. - Porque te estoy perdonando la vida, y eso es ms de lo que he hecho por nadie. Por eso.

(l, an de rodillas, se siente derrotado. Se levanta lentamente. Resbala y tropieza, pero la mujer no le ayuda.l extrae del bolsillo una cartera y saca de ella tres billetes que le ofrece a ella. Ella toma el dinero, y el hombre aprovecha para retenerle la mano. Ella le mira con desprecio.)

CUERPO. - Idiota.

(De un palmetazo, ella rechaza su mano. Coge el dinero y va a salir. Pero l, antes de que ella logre escapar para siempre, apaga la luz. Se oye en la oscuridad el ruido que hace ella tanteando y buscando una salida.l silba en las tinieblas.)

CUERPO. - No te ha bastado lo de antes?

CLIENTE. - No te puedo dejar marchar.

CUERPO. - Encontrar la salida.

CLIENTE. - Saldrs a la calle sin ropa?

CUERPO. - Llamar a la polica.

CLIENTE. - Te harn caso? A una puta? Tan bien te llevas con ellos?

CUERPO. - Con una vez, basta.

CLIENTE. - Estoy aqu, a tu lado.

(Se oye cmo ella se apresura a alejarse de l.)

CUERPO. - Basta de estupideces. Has jugado a tu capricho. Ahora, djame irme.

CLIENTE. - Estoy aqu.

(Ella le rehuye.)

CUERPO. - Por qu ahora esto?

CLIENTE. - Puede que me gustes, que de verdad me gustes.

CUERPO. - Mis amigos saben tu direccin.

CLIENTE. - Estoy aqu.

CUERPO. - No te atrevers a tocarme.

CLIENTE. - Estoy aqu.

CUERPO. - No me hagas dao.

CLIENTE. - Aqu.

CUERPO. - Por favor, no me hagas nada.

CLIENTE. - Aqu.

CUERPO. - La cara. Mi cara. En la cara, no. Por favor, no la toques.

CLIENTE. - Estoy aqu.

CUERPO. - No me hars nada, verdad?

CLIENTE. - Estoy aqu.

CUERPO. - Por qu me ibas a hacer dao? Qu ganars con mi miedo? CLIENTE. - Estoy aqu.

(Nueva escapada de ella.)

CUERPO. - Si quieres me quedar un poco ms. Has pagado. Te dar lo que es tuyo. Pero da la luz antes.

CLIENTE. - No. No har falta.

(FLASHES. l se acerca a ella. Ella se cubre la cara con las manos.)

(En la pantalla aparecen fotos que podran corresponder a las ltimas que se hubieran producido en la representacin; una voz fra y masculina describe.)

Ella tiene miedo. Est en una casa extraa. Los flashes la atemorizan. Ella intenta pensar. Busca una va de escape. No sabe si podr salir de la casa. Se arrepiente de su ingenuidad. No tiene a nadie a quien pedir socorro. Est sola.

(Las fotos ahora corresponden a imgenes robadas, similares a las del prlogo. Efecto sonoro: la calle, de noche.)

Se restablece contacto visual a las 23:37. La calle est vaca. Ella llega andando a su vivienda. Extrae de su bolso las llaves. Abre el portal. A las 23:41 llega a su apartamento. Enciende la luz. Tira el bolso encima de un silln. Va hacia la ventana. Baja la persiana. Se pierde el contacto visual.

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